Perlas naturales, cultivadas y de imitación

Para comprender mejor el asombroso mundo de las perlas, es importante distinguir entre tres tipos. Perlas naturales, cultivadas y de imitación.

Perlas naturales, cultivadas y de imitación

Como comentamos en artículos anteriores, las perlas se producen como consecuencia de un ataque o intrusión de un parásito, provocando en ocasiones una herida. Cuando el sistema inmunológico del molusco se siente atacado, desarrolla una sustancia que conocemos como nácar (carbonato cálcico, aragonito y conquiolina que actúa como aglutinante para darle dureza). Y es con nácar que envuelve y neutraliza al intruso.

En el caso de las perlas naturales, este accidente se produce de forma natural. Mientras que en el caso de las perlas cultivadas se produce por manipulación humana, introduciendo en los moluscos un remanente de concha o nácar, en la mayoría de los casos se utiliza un núcleo esférico de un material sintético, que sirve de base para la envoltura. . de nácar.

perla natural

Una perla especializada podría diferenciar una perla natural de una cultivada, observando la perforación que tienen las perlas en su base, siendo en todo caso una prueba de rayos X el método 100% seguro.

Dependiendo de la variedad del molusco y la época de cultivo, el tamaño de la perla variará. La duración media del cultivo puede variar de 2 a 4 años y puede llegar hasta los ocho años en algunas especies. Cuanto mayor sea su tiempo de cultivo, más gruesa será la capa de nácar y, por tanto, aumentará su tamaño, por lo que su precio será. Aunque para obtener perlas más grandes, introducen núcleos más grandes para que el cultivo no sea muy largo y su precio sea más asequible en el mercado.

También es conveniente decir que las perlas cultivadas se pueden teñir logrando una variedad cromática más amplia. Detalle que ofrece a los diseñadores de joyas la oportunidad de crear creaciones más armoniosas con las tendencias de moda actuales.

La producción de perlas cultivadas alcanza el 95% del mercado total, siendo la industria de la joyería la que monopoliza este comercio.

perlas de imitación

Por otro lado, existen imitaciones de perlas, sometidas a un proceso industrial y mecánico. Consiguiendo así la clonación perfecta tanto en color como en tamaño y forma. Perdiendo totalmente el carácter de perlas naturales y cultivadas. Sin embargo, esto permite precios mucho más competitivos para la industria de la joyería.

Se utilizan materiales como cerámica, vidrio y plástico, en muchos casos realizando imitaciones de gran calidad que pueden confundir fácilmente al consumidor inexperto.

Termino el artículo de hoy con un sencillo truco que te ayudará a diferenciar una perla real de una falsa. Y consiste en cepillar ligeramente la perla con un diente, en caso de imitaciones notarás una superficie lisa y suave. Si bien si es auténtico, apreciarás la superficie ligeramente arenosa, provocada por el carbonato cálcico en su composición.