Joyas de Cristal

joyas de cristal

Antes de ahondar en las joyas de cristal debemos decir que un cristal es una porción homogénea de materia que posee una organización atómica ordenada y definida, y cuya forma externa se encuentra limitada por superficies planas y simétricas. La formación de los cristales se origina cuando una sustancia líquida contribuye en forma muy lenta a la conformación de un material sólido. La formación resultante puede provenir de la congelación de alguna sustancia líquida o de la condensación de algún gas en un material sólido, etc. Los ángulos que conforman las caras externas de un cristal, en las joyas de cristal, son exactamente idénticos a los de cualquier otro cristal cuyo material constituyente sea el mismo, aunque varíe el tamaño o cualquier otra característica de la pieza. Como ya se ha dicho, la disposición atómica que presenta este material sólido es ordenada y definida, lo que le brinda la estructura cristalina que los hace tan bellos. Existen muchos sólidos que no poseen una estructura cristalina como por ejemplo el vidrio. Estos sólidos sin una estructura cristalina se denominan amorfos. Por la estructura atómica que poseen, estos materiales se parecen más a las sustancias líquidas que a las sólidas, por eso se los denomina líquidos superenfriados.

colgante de cristal

Los cristales son muy usados para elaborar joyas de cristal, sobre todo en lo que respecta a joyería fina. Para que el cristal llegue a formar parte de una joya de cristal debe pasar por ciertos procesos de trabajo como por ejemplo laminación, trafilación, engarces, etc. Además las joyas de cristal requieren de un proceso delicado de diseño y creación que suele convertirlas en piezas únicas. Las joyas de cristal son muy requeridas y apreciadas en todas las regiones del planeta. Las mujeres suelen tener una predilección especial con este tipo de joyas ya que poseen una belleza y un destello inigualable. El proceso de formación de un cristal tiene lugar en el interior de la Tierra, en condiciones muy elevadas de presión y temperatura, las rocas se encuentran fundidas formando el magma. Cuando esta sustancia sale a la superficie terrestre, se enfría y se solidifica conformando diversas rocas de tipo ígneo. Si el enfriamiento se produce de manera muy rápida (por ejemplo en la erupción de un volcán) no se obtiene el tiempo suficiente para que en esta solidificación se puedan originar formaciones de cristales.

Pero, por el contrario, si el enfriamiento de este material se produce de manera lenta y se origina dentro de la superficie terrestre, los átomos poseen el tiempo suficiente para constituir estas piezas con estructuras atómicas ordenadas que se denominan cristales. Existen ciertas sustancias cuya estructura no es homogénea y, por lo tanto, no pueden considerarse cristales aunque son consideradas rocas cristalinas, por ello no podrían ser jamás joyas de cristal. Como sus materiales no son homogéneos no pueden conformar un único tipo de cristal. Algunas de estas rocas cristalinas son el granito, la riolita y la felsita. El crecimiento cristalino se origina cuando un cristal con proporciones ínfimas extrae de su alrededor más material de su misma conformación. Cuando no existe más material en su entorno, la cristalización no se puede producir y la solución queda supersaturada. Cuando un cristal toma contacto con una nueva sustancia orgánica, suele ser muy difícil poder tomar el cristal original. Algunas sustancias poseen una tendencia natural a conformar semillas cristalinas. Si estas sustancias se enfrían lentamente, se originarán grandes y pocos cristales de estas semillas pequeñas que pueden utilizarse en joyas de cristal. Si el enfriamiento se produce en forma rápida, se formarán muchas semillas pero sólo brindarán pequeños cristales.

Sistemas de cristalización utilizados en joyas de cristal

La cristalografía es la ciencia que se dedica al estudio del crecimiento, la forma y la geometría de los cristales. Si las condiciones del proceso de formación de los cristales son favorables, las sustancias tienden a cristalizar en una forma bien definida y característica. En lo que respecta a joyas de cristal, este dato resulta muy importante ya que los joyeros pueden verificar la autenticidad o la falsedad de una joya de cristal con sólo mirar un defecto en su conformación. La naturaleza es perfecta, en cambio, la mano del hombre no. Existen unas treinta y dos clases de cristales que se agrupan, a su vez, en seis sistemas de cristalización (de acuerdo a la longitud y a la posición de los ejes del cristal). Los minerales de cada uno de los sistemas comparten algunas características de simetría y de conformación así como algunas propiedades visuales. Los seis sistemas de conformación de los treinta y dos tipos de cristales son: el sistema cúbico (3 ejes perpendiculares entre sí y del mismo tamaño), el tetragonal (3 ejes perpendiculares entre sí, dos de ellos del mismo tamaño), el ortorrómbico (3 ejes perpendiculares entre sí, todos de distinto tamaño), el monoclínico (3 ejes de diferente longitud, 2 de ellos oblicuos y perpendiculares al tercero), el triclínico (3 ejes de distinto tamaño y oblicuos unos con otros) y el hexagonal (4 ejes, 3 de ellos se encuentran en un mismo plano distribuidos en forma simétrica y la poseen la misma longitud, el cuarto eje es perpendicular a los otros tres). Algunos de estos sistemas son más conocidos y frecuentemente utilizados en joyas de cristal. Las joyas de cristal se utilizan para simbolizar lo fuerte y lo duradero. Por eso, los hombres suelen regalar a las mujeres joyas de cristal para simbolizar que la relación que mantienen será duradera.

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